Shawn Spencer es un joven muy distinto a los demás. Desde muy pequeño, su padre Henry –detective de profesión– le enseñaba a fijarse en todos los detalles de su alrededor, incluso hasta en los más pequeños. Tanto que sus extraordinarios poderes de observación le hacen ser sospechoso de un crimen que no ha cometido.
Sin embargo, gracias a su talento, Shawn termina convenciendo a la policÃa de que se trata de poderes psÃquicos. De este modo, el joven se hace pasar desde entonces por un falso médium.