Pierre Walker ha trabajado todo el verano en el parque de atracciones de un pueblo costero y ahora que ha llegado el invierno pretende marcharse y seguir su camino, pero le roban sus ahorros y ahora es capaz de todo con tal de conseguir dinero. Kelly, su novia, le presenta a Simeon, un “manitas” local, obsesionado por la religión, que le llevará de acompañante en un robo. Sin embargo, Pierre es descubierto por el dueño del bar, Harry, un ex-ladrón lisiado que le ofrece enseñarle todo sobre el arte del robo.