La historia inicia con la desaparición de un notorio jefe del Yakuza (la mafia japonesa). Su más leal lugarteniente es Kakihara (Tadanobu Asano), quien promete no detenerse ante nada hasta encontrar a su mentor y amigo. Desafortunadamente esto lo pondrá en conflicto con Ichi (Nao Omori), un inestable asesino que está siendo manipulado por alguien para exterminar a las varias bandas criminales de la localidad. Todo esto, desde luego, llevará a un enfrentamiento entre los dos temibles hombres... pero lo que determinará el triunfo no serán las armas que emplean, sino sus variadas disfunciones psicológicas